Costa Rica demuestra, con años de resultados, que una red eléctrica completamente renovable es una realidad y no una promesa.
Mientras el mundo debate cómo reducir su dependencia del petróleo, Costa Rica ya lo logró. Desde hace años, el país centroamericano genera toda su electricidad a partir de fuentes renovables, combinando hidroeléctrica, geotérmica, eólica, solar y biomasa en una matriz diversificada que aprovecha su geografía.
Nada de esto fue casualidad. Costa Rica apostó por subastas específicas por tecnología y programas que permiten a los ciudadanos generar su propia energía y vender los excedentes a la red. Entre 2006 y 2013, el país atrajo más de US$1.700 millones en inversión renovable, con un récord de US$600 millones solo en 2013.
El beneficio va más allá de las emisiones. La energía limpia reduce la necesidad de importar combustibles, disminuye costos nacionales y puede bajar las tarifas hasta un 15%, al mismo tiempo que protege la biodiversidad que sostiene su turismo. Hoy, Costa Rica es un referente global: prueba de que la transición energética es planificación, inversión y voluntad política, no utopía.
- Costa Rica genera el 100% de su electricidad con renovables desde hace años
- Matriz energética: hidroeléctrica, geotérmica, eólica, solar y biomasa
- Más de US$1.700 millones invertidos en renovables entre 2006 y 2013
- La energía limpia puede reducir las tarifas hasta un 15%
- Reconocido globalmente como referente en sostenibilidad energética



